viernes, octubre 14, 2005

REHUMECTANDO TABACOS

Muchas veces ocurre que por no prestarle la debida atención o por tener la lata o sobre abiertos por mucho tiempo el tabaco pierde la humedad adecuada, con lo cual pierde también propiedades organolépticas (léase sabor y aroma).
Muchas veces el tabaco seco suele producir mayores picores en la lengua y, paradójicamente, mayor humedad por la condensación.
Existen algunas técnicas básicas para recuperar los tabacos secos, que expongo a continuación.


1- Rociado: Consiste en verter una o dos cucharadas de whisky u otro licor sobre el tabaco, remover bien y dejar reposar un par de días en recipiente hermético. Luego abrir el tarro y dejar evaporar el alcohol hasta que el tabaco quede con la humedad adecuada. Los licores añaden aroma al tabaco (salvo que usemos licores insípidos como el vodka). Algunos afirman que el alcohol vertido sobre el tabaco perjudica al mismo ya que diluye los componentes volátiles del tabaco y los arrastra consigo hacia el fondo del tarro de forma que el tabaco no queda con un sabor homogéneo, lo mismo ocurre si el tabaco es rociado con agua (hay quien lo hace).

2- Humedecido con agua (o licor): No vertida sobre el tabaco sino empapando un trozo de ladrillo o ladrillo en miniatura de los de hacer maquetismo.
Sirve también un papel humedecido y hay humidificadores en forma de moneda en cuyo interior hay tiza que absorbe el agua. Dicho cacharrejo (sea ladrillo, humidificador-de-moneda, o papel) se sumerge en agua o licor, se seca con un paño para evitar que gotee y se pone en el interior del pouch o lata, se deja reposar 2 ó 3 días y listo. Hay botes humidificadores que en la tapa incluyen una esponja para el agua (o licor). Algunos dicen que el tabaco agarra olor a moho... a mi no me ha pasado nunca, aunque para evitar el riesgo de que el tabaco enmohezca realemente se puede a) usar agua destilada b) hervir agua para sumergir el cacharrito, o c) añadir bicarbonato al agua y d) combinar dos de las anteriores (a+c) ó (b+c) NOTA: Si ponemos el tabaco en un recipiente hermético lo suficientemente grande (tarros de vidrio de los que se usan para conservas, con junta de goma y cierre metálico son una excelente opción) podemos sustituir los ladrillitos y humidificadores de moneda con un botecito de los de carrete fotográfico al que habremos practicado unos cuantos agujeros con un clavo, punzón o con una broca fina, y en cuyo interior pondremos un algodón humedecido en agua (preferiblemente saneada tal como indicamos más arriba).
También podemos poner agua en el botecito (sin agujerearlo, claro) y ponerlo con cuidado dentro del tarro... sin embargo nos parece más seguro el algodón, ya que en caso de volcarse el agua del botecito nos complicaría bastante la vida o dejaría el tabaco infumable en caso de haber usado agua bicarbonatada.

2a. Humedecido con vegetales. Es una práctica bastante extendida el sustituir el ladrillo, o humidificador de monea con un pedazo de lechuga, manzana, patata, pera o piel de limón (por citar los más extendidos). Sin embargo es un método que desaconsejamos ya que al tratarse de verdura o fruta fresca, es más propensa a estropearse que el tabaco, pero si se inicia el proceso de putrefacción en la verdura, el tabaco también se estropea.
Aunque se practique con mucho cuidado sustituyende la verdura/fruta a diario o cada dos días, el tabaco toma un aroma y regusto a la verdura/fruta que hayamos puesto en el frasco. Ello, sin embargo, puede ser una ventaja a la hora de "arreglar" algún tabaco que no nos guste; para ello aconsejamos preferiblemente las cáscaras de cítricos pues son poco propensas a la putrefacción.

3- Humectación superrápida: Hervir el ladrillito o humidificador-de-moneda unos minutos (vale el microondas), secarlo rápidamente y meterlo en el pouch o lata lo más caliente posible (procurando no quemarse uno). En cosa de tres o cuatro horas el tabaco está humedecido... tal vez incluso en exceso. Para ésta técnica el papel absorbente no sirve pues te quemarías las manos al estrujarlo para que no chorree... y si no te las quemas, el papel no llega lo suficientemente caliente al paquete de tabaco. Una variante que aplicó un amigo es hervir el humidificador o ladrillo con café, con lo cual el tabaco ganó un interesante aroma.

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2 Comments:

At 13:43, Blogger pipaclubelnus said...

Gracias Uriel, sin duda que empezaremos a poner en práctica estos métodos bien pronto.
Un abrazo.

 
At 10:03, Blogger Latakiasito said...

He probado la técnica del ladrillo caliente y es una pasada.
pero tienes que tener cuidado ya que para mi gusto humedece demasiado.

 

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